Lo suponía bueno, estaba segura, si pensais que estaba hablando con Sofy... ¡BINGO!
Bueno paso de ella o eso pensaba hasta que leí un: te quiero.
WTF? Ahhhhhhhhh, se lo ha escrito ella a él. Rob solo puso:
-Venga chao.
Mírale que majo jajaja
Sí, me estoy riendo sola...
Bueno, el caso, estábamos abrazados y le dio a inicio... Sofy le había dedicado una foto. Ponía te amo Robert y bla bla bla, ¿esta que se ha creído?
Le conoce de un día y le dice te amo... Seguramente que no sabe el significado del verbo amar. Rob apagó el portatil también.
-Cielo, ¿dónde está la habitación de invitados?-me preguntó-.
-¿Para qué?
-Pues porque me voy a ir ya a dormir.
-Jo, ¿por qué no duermes aquí? El sofá es cama y estás conmigo.
-Bueno, vale... Pero porque eres tú.
Nos sonreímos. Seguimos abrazados. Me volví a dormir.
Por la mañana me desperté, seguía entre sus brazos, él todavía dormía. Me daba pena despertarle...
-Eii, dormilón, despierta.
Le acariciaba la cara...
-Ahhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh-gritó-.
-¿Qué pasa?
-Una pesadilla...
-¿Sobre qué?
-Nada, que ibamos en coche y nos caíamos por un barranco, ¡qué mal lo he pasado!
Nos reímos. Miré hacia la cama de Dana pero no estaba. Bajamos a la cocina.
-Mamá, ¿dónde está Dana?-pregunté-.
-Está haciendo las maletas...
-¿QUÉ? ¿POR QUÉ?
-Su madre, Jimena, tuvo esta madrugada un accidente de coche, se viene conmigo mañana a París. Si quieres puedes venir.
-Pero, ¿cuándo volveríamos?
-Si eso algunas vacaciones, pero os quedareis a vivir allí.
-No me podeis hacer esto... Vivir en Londres era mi sueño y ahora que lo estoy cumpliendo...
-Cariño no es obligatorio que vengas.
-Ya pero...¿Y Dana?
-Estará bien. Te llamará todas las semanas.
Se me saltaron las lágrimas. No podía creerlo, mi mejor amiga, mi hermana, lejos de mí... No podía ser.
Subí a buscar a Dana. Yo seguía llorando.
-¿Qué, ya te lo ha contado Clara?-me preguntó ella-.
-Sí, no puedes irte.
-Lo siento, mi madre está muy mal, tengo que ir con ella. Te llamaré y vendré de vez en cuando a visitarte, te lo prometo.
Nos abrazamos. Teníamos que aprovechar al máximo el último día que estaríamos juntas.
La acompañamos al instituto para que se despidiera de todos y después fuimos a visitar el Big Ben.
Cuando acabamos de visitarlo fuimos a po un frapuccino, nos sentamos en un banco del parque a bebérnoslo y de repente vimos a una persona.
Bueno paso de ella o eso pensaba hasta que leí un: te quiero.
WTF? Ahhhhhhhhh, se lo ha escrito ella a él. Rob solo puso:
-Venga chao.
Mírale que majo jajaja
Sí, me estoy riendo sola...
Bueno, el caso, estábamos abrazados y le dio a inicio... Sofy le había dedicado una foto. Ponía te amo Robert y bla bla bla, ¿esta que se ha creído?
Le conoce de un día y le dice te amo... Seguramente que no sabe el significado del verbo amar. Rob apagó el portatil también.
-Cielo, ¿dónde está la habitación de invitados?-me preguntó-.
-¿Para qué?
-Pues porque me voy a ir ya a dormir.
-Jo, ¿por qué no duermes aquí? El sofá es cama y estás conmigo.
-Bueno, vale... Pero porque eres tú.
Nos sonreímos. Seguimos abrazados. Me volví a dormir.
Por la mañana me desperté, seguía entre sus brazos, él todavía dormía. Me daba pena despertarle...
-Eii, dormilón, despierta.
Le acariciaba la cara...
-Ahhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh-gritó-.
-¿Qué pasa?
-Una pesadilla...
-¿Sobre qué?
-Nada, que ibamos en coche y nos caíamos por un barranco, ¡qué mal lo he pasado!
Nos reímos. Miré hacia la cama de Dana pero no estaba. Bajamos a la cocina.
-Mamá, ¿dónde está Dana?-pregunté-.
-Está haciendo las maletas...
-¿QUÉ? ¿POR QUÉ?
-Su madre, Jimena, tuvo esta madrugada un accidente de coche, se viene conmigo mañana a París. Si quieres puedes venir.
-Pero, ¿cuándo volveríamos?
-Si eso algunas vacaciones, pero os quedareis a vivir allí.
-No me podeis hacer esto... Vivir en Londres era mi sueño y ahora que lo estoy cumpliendo...
-Cariño no es obligatorio que vengas.
-Ya pero...¿Y Dana?
-Estará bien. Te llamará todas las semanas.
Se me saltaron las lágrimas. No podía creerlo, mi mejor amiga, mi hermana, lejos de mí... No podía ser.
Subí a buscar a Dana. Yo seguía llorando.
-¿Qué, ya te lo ha contado Clara?-me preguntó ella-.
-Sí, no puedes irte.
-Lo siento, mi madre está muy mal, tengo que ir con ella. Te llamaré y vendré de vez en cuando a visitarte, te lo prometo.
Nos abrazamos. Teníamos que aprovechar al máximo el último día que estaríamos juntas.
La acompañamos al instituto para que se despidiera de todos y después fuimos a visitar el Big Ben.
Cuando acabamos de visitarlo fuimos a po un frapuccino, nos sentamos en un banco del parque a bebérnoslo y de repente vimos a una persona.
No hay comentarios:
Publicar un comentario