Apagamos los portátiles y nos fuimos a lavar los dientes con la pasta de chocolate. Cuando acabamos nos metimos en las camas de agua y nos dormimos.
Por la mañana nos despertamos a las 8:01, se me hace muy raro despertarme a esa hora un sábado. Bajamos a desayunar juntas. Había tostadas con mantequilla y meremlada de melocotón.
-¡Qué rico!-dijimos las dos a la vez-.
Cuando terminamos el desayuno Dana subió a coger las maletas, yo fui a ayudarla. Llevaba muchísimas. De repente suena el timbre, voy corriendo a abrir y otra vez era John.
-¡Dana, es otra vez para tí!-grité-.
Ella bajó corriendo las escaleras y se lanzó a los brazos de John.
-Rob me ha dicho que no podía venir a despedir a Dana porque su madre le dijo que tenía que ir con ella a no sé donde, que lo siente-dijo John-.
Mientras ellos se besaban para no estar de sujetavelas subí a arreglarme.
Me quité el pijama de Minnie que llevaba y me puse unos shorts vaqueros con rotos, una camiseta de EEUU y unas Victoria's rojas.
Cogí la plancha, me alisé el pelo y me hice una coleta alta dejándome el flequillo a un lado. Luego me puse unos pendientes de bolas rojas y todas mis pulseras.
Me lavé los dientes y la cara, me hice la raya, me eché un poco de rimel y brillo en los labios. Perfecta.
Bajé con el equipaje que quedaba. John nos iba a acompañar al aeropuerto. Mi madre llamó a Fer para que viniera con la limusina a llevarnos.
Cuando llegamos fuimos a forrar las maletas con el plástico para que no se abrieran, robaran u otras cosas que pudieran pasar.
Al acabar fuimos a facturar y entre todo eso ya eran las 14:00. Dana embarcaba a las 15:10 así que decidimos ir al McDonald que había en el aeropuerto.
Pedimos la comida y fuimos a sentarnos. Cuando terminamos ya eran las 14:57.
-Bueno, creo que deberíamos ir yendo para allá-dijo Dana-.
La hicimos caso y fuimos a donde tenía que embarcar. John la besó, mi madre la dio dos besos y yo la dí un gran achuchón.
-No te olvides de mí-dije-.
-¿Estás loca? ¿Cómo me voy a olvidar de tí? Tú siempre serás mi BFF.
Sonreí y volví a achucharla.
-Te quiero-la dije mientras se iba-.
Yo me puse a llorar y John estaba casi casi. Todos decíamos adiós con la mano.
Dana agachó la cabeza e iba avanzando lentamente por el pasillo...
-No puedo creer que se haya ido-dije-.
-Ni tú ni nadie, cariño-respondió mi madre-.
Ya no se la veía. Nos fuimos.
-John, ¿te dejamos en tu casa?-preguntó mi madre-.
-Si no es molestia...
-Claro que no.
John le indicó a Fer dónde vivía. Cuando llegó nos dio dos besos a cada una y se fue.
-¿Te apetecé ir al cine?-.
-Vale-respondí-.
Nada más llegar al centro comercial andamos hacia el puesto de helados. Yo pedí un yogur helado con nutella y lacasitos y mi madre una tarrina de plátano con chocolate y nueces.
Nos los fuimos comiendo mientras íbamos de camino al cine. Vimos una comedia. La película duró aproximadamente 2 horas, cuando salimos eran las 18:04. Le dije a mi madre que quería ir a casa.
Fernando nos estaba esperando fuera. Nos llevó a casa. Como hacía mucho calor y quería ir a pasear a Lady. Subí a cambiarme, me puse unos pantalones cortos de chándal y una camiseta sport de tirantes.
Cogí mi cámara, el móvil y llamé a Lady. Vino corriendo con la lengua fuera y moviendo la cola. Le puse la correa y salí.
Decidí que iríamos al campo que hay a 10 minutos de mi casa. Por el camino dio el reflejo del sol en algo, me acerqué a ver lo que era. Era una Blackberry.
-¿De quién será esto?-pensé-.
Me fijé bien en el móvil, tenía una funda azul y blanca de calaveras. Cuando miré para adelante ví a un chico corriendo y decidí ir trás el ya que a lo mejor el móvil era suyo.
-Ehhh, oye, ¡espera!-grité-.
Cuando se dio la vuelta me dí cuenta de que el chico era...
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